miércoles, 28 de enero de 2015

Eneida. Libro VIII

Turno recluta tropas por el Lacio. Eneas está acostado a orillas del Tíber y se le aparece la divinidad del río. Le dice que su sitio esta en esta tierra y le profetiza unas cuantas cosas. También le da unas instrucciones: reunirse con el rey Evandro.

Al día siguiente llega al poblado del rey Evandro por el río Tíber. El hijo de Evandro, Palante al verles sale a interceptarles, entonces Eneas se presenta ante Evandro y le ofrece una alianza. Evandro accede porque conocía a su padre Anquises. Evando le habla de un monstruo llamado Caco que habitaba en una cueva y como Hércules lo mata y de ahí que festejaran la fiesta.

Entre tanto, la diosa Venus se reúne con su marido Vulcano para pedirle una armadura para su hijo. Poco después, Vulcano se dirige a la fragua e informa a los cíclopes que tiene un encargo más importante.

Al día siguiente Eneas y Evandro con su hijo Palante se reúnen. El rey le dice que ha causa de un tirano llamado Mecencio el reino etrusco necesita un caudillo extranjero que lidere sus tropas. Y le da un montón de jinetes y a su hijo Palante. En ese momento Venus envía por el cielo una armadura y Eneas acepta la propuesta.

Eneas ofrece un sacrificio a Hércules y parte con unas tropas por tierra mientras que otras regresan por el río para avisar a su hijo Ascanio. Ya en el camino acampan y aparece Venus con la armadura. Eneas echa un vistazo a todas las piezas en especial al escudo que contiene grabados los episodios y las batallas más importantes de la historia de Roma.

ENEIDA. LIBRO VII


Eneas entierra a su nodriza, Cayeta y emprende de nuevo el viaje a través del Tiber.
Las naves pasan cerca de las tierras de Cirque, de dónde proceden las voces de los humanos que ésta ha convertido en bestias, pero Neptuno los impulsa con viento y los salva sus garras.
Tras pasar penurias de hambre durante el recorrido, llegan a Lacio dónde  gobierna el rey Latino, casado con Amata, los cuales por sino de los dioses no habían tenido hijos varones, sólo una hija llamada Lavinia que está en edad casadera y a la cual pretenden varios jóvenes, entre ellos Turno, el pretendiente predilecto de su progenitora. Latino recibe una predicción de su padre, Fauno, dónde las señales le indican que su hija ha de casar con un extranjero y ésto traerá fama a su nombre, pero a la vez también le pronostica una guerra.
Al llegar Eneas a Lacio, manda a sus hombres a buscar la aprobación del rey Latino para establecerse en sus tierras, el cual les da el beneplácito ya que piensa que Eneas es el extranjero que casará con su hija y le dará fama.
Entre tanto, Juno se molesta al ver la posible felicidad de Eneas y busca a la cruel diosa Alecto para encargar la tarea de interrumpir los planes de boda entre Eneas y Lavinia.
Alecto se encarga de poner en contra del rey a su esposa Amata, la cuál quiere tener como yerno a Turno y que al no conseguir convencer a su esposo huye enloquecida con su hija para esconderla en el bosque reclutando a su paso a mujeres que la apoyen y acompañen en la huida.
Alecto se encarga, también de encizañar a Turno para que luche por su derecho de desposarse con Lavinia, y este enfurecido toma las armas y se encamina a reclamar al rey la mano de su hija.
Por otro lado Julo, hombre de Eneas, mata al ciervo de Silvia, hija de Tirros, pastor muy conocido, el cual se enfrenta junto al apoyo de otros hombres a Eneas y los troyanos en venganza por lo acontecido.
Finalmente, Turno, los pastores, y gran parte del pueblo se enfrentan al rey Latino reclamando que abandone la idea de casar a su hija con un extranjero y apoye a su pueblo en contra de los Troyanos. Éste no cede a cambiar de opinión ante la presión, y decide dejar el gobierno de Lacio maldiciendo el destino tanto de Turno y como de su pueblo.
Juno, se sale con la suya y con la ayuda de Marte se desata la guerra predecida contra los Troyanos. Varios pueblos, con reyes de renombre y la jóven Camila se unirán a ésta guerra, aliándose a ambos bandos según empatía y/o intereses.



lunes, 1 de diciembre de 2014

Eneida. Libro III.

Una vez destruida Ilión (Troya), Eneas y los suyos deciden buscar un nuevo hogar. Construyen una  barca a pies del monte Ida y, entre lágrimas, abandona su querida patria.

Decide emprender rumbo a la basta región de Tracia, protegida por el dios Marte. Llegados a la costa, realiza dos sacrificios en honor a Dione y Júpiter y, al arrancar unas hojas para poner en el altar, cae en sus manos sangre de color intenso. Arrancando más, horrorizado, por fin escucha un gemido. La sangre es de Polidoro, quien fue enviado al rey de Tracia para asegurar su seguridad y traicionado. De sus heridas brotó esa maleza.

Polidoro le aconseja que abandone esa región, pues están a favor de Grecia, así lo hacen no sin antes prepararle un funeral a Polidoro.

Se dirigen, pues, a Delos, a la corte del rey Anio. Una vez allí, se dirigen al templo de Apolo, en busca de guía, el oráculo les dice que deben volver a la "antigua  madre", la tierra de la que nacieron y donde volverán a reinar con grandeza.

Anquises entiende por esta la isla de Creta y allí se dirigen. En dicha isla fundan "Pérgamo". Todo va bien hasta que en pleno verano, una fuerte sequía provoca la muerte de hombres, mujeres y animales. Ante esta situación, Anquises decide pedirle a Eneas que vuelva a consultar los oráculos de Apolo, pero antes de esto, penates enviados por el dios iluminan la mente de este. El dios les cu-.``

Eneida. Libro VI.









                                                           ENEIDA


                             LIBRO VI


         La tripulación de Eneas llega a Cumas al norte de Nápoles. Eneas consulta el oráculo en el templo de Apolo y baja al reino de las sombras.

         Eneas entra en el templo de Apolo y Sibila le muestra el camino que le deparará el futuro. Eneas suplica que lo lleve al reino de las sombras para ver a su padre. Sibila le dice que antes tiene que enterrar a su amigo Miseno (muerto en las costas donde atracaron). Se hace el rito funerario con el sacrificio de algunos animales.

         Eneas y Sibila entran en el reino de las sombras y encuentran a Caronte transportando almas y ve a su amigo Palinuro y charla con él. Al enseñarle el ramo, Caronte accede a llevar a Eneas y a Sibila.

         Entre el Aqueronte y el Tártaro encuentran a niños que no completaron su vida y a los que murieron de amor. También a Dido (amada de Eneas) que no le presta atención y a muertos de guerra, entre ellos Deífobo (guerra de Troya) que conversa con Eneas.

         En el Tártaro ven a una hidra monstruosa (cincuenta fauces) y a los que osaron destronar a los dioses (raza de titanes) y a los que se comportaron mal con los suyos, entre ellos Teseo.

         En los Campos del Elisio encuentran a personas ejemplares en un vergel idealizado. En el soto del Leteo ven a Anquises y le dice a Eneas las almas que volverán a La Tierra, entre ellos; Silvio, su hijo y varios descendientes en el futuro. También le muestra grandes jefes romanos, algunos emperadores.


         Al salir hay dos puertas, una de cuerno y otra de marfil, aquí los deja Anquises. Al pasar por la de marfil todo lo que ha visto en el reino de las sombras se convierte en un sueño.

La historiografía latina

La historiografía latina. Presentación por Raúl López.